Llevan dos semanas atrapados en un maratón promocional. Dicen estar «encantados» de poder hablar de su nuevo retoño, su cuarto disco, 'Guapa'. Once nuevas canciones que definen como «la historia de quien no se da por vencido en el maravilloso viaje de encontrarse a sí mismo, de quien acepta cumplir años y seguir teniendo miedos».
Si no fuera por ese paso del tiempo, por esos diez años de carrera que acaban de glosar en una caja antológica, casi se diría que siguen teniendo un poco de niños con zapatos nuevos. Pero esa sensación se desvanece con una simple mirada a sus logros, concretados en cinco millones de discos vendidos. Puede que la crítica les tache de pueriles, pero ningún grupo antes en la música española había conseguido sintonizar en tan poco tiempo con un público tan amplio cultivando un pop amable y familiar. En las distancias cortas, La Oreja de Van Gogh transmite la sensación de ser como el algodón, que no engaña. En vísperas de sus primeros bolos en ultramar, hablamos con la 'familia' que forman Amaia Montero (voz), Pablo Benegas (guitarra), Xabi San Martín (teclados), Álvaro Fuentes (bajo) y Haritz Garde (batería).
-Han cumplido su primera década como grupo. ¿Con qué balance? ¿Se reconocen al echar la vista atrás?
-Xavi San Martín: Depende de qué foto miremos. La verdad es que casi nos vemos mejor en las de ahora. Cuando miramos las primeras que aparecen en la caja que acaba de salir, te das cuenta de lo críos que éramos. No teníamos ni idea de dónde nos metíamos.
-Pablo Benegas: Han sido diez años increíbles a todos los niveles, tanto en lo personal como en lo profesional. Hemos dedicado al grupo los mejores años de nuestras vidas. Compartir tantas experiencias nos ha ayudado a conocernos y a aprender a encarar la vida.
-Amaia Montero: El balance solo puede ser bueno; la sensación es, sobre todo, de agradecimiento a las personas que nos han ayudado a cumplir un sueño. Al mirar atrás, se agolpan tantos recuerdos que es difícil destacar un momento.
-Sus logros comerciales les convierten en uno de los grupos de más éxito. ¿No dirán que no han cambiado?
-A.M.: Cuando empezamos teníamos 20 años y ahora rondamos los 30, así que hemos pasado de la ilusión y los planes de futuro a llevarte los primeros chascos y mirar las cosas con una cierta distancia.
-P.B.: Mantenemos la ilusión por la música, aunque de otra manera. Somos como esas parejas a las que se les ha pasado el fuego de la etapa pasional y están en ese otro momento del amor más sereno.
-X.S.M.: Hemos perdido mucha de nuestra inocencia, pero es algo inevitable que a todo el mundo le va pasando con los años. El tiempo te enseña a enfrentarte al trabajo y la vida, en general, de otra manera. El grupo sigue siendo muy importante para todos, pero también cuidamos cada vez más nuestra parcela individual. Por lo demás, tampoco hemos cambiado tanto, seguimos haciendo básicamente lo mismo. Quizás no sudemos para pagar la hipoteca, pero nada más.
-A.M.: ¿Cómo que no! Sudamos todos, y tú el que más.
-Haritz Garde: Hemos cambiado a muchos niveles. Lo mismo que al principio reconocíamos nuestras limitaciones, te digo que, después de todo lo que hemos trabajado, somos musicalmente mejores.
-Álvaro Fuentes: Seguimos manteniendo ese impulso de juntarnos en el local a componer y ensayar, pero la música ha pasado de ser un 'hobby' de juventud a un trabajo al que hay que dedicarle mucho tiempo y esfuerzo. Hay una visión romántica del compositor, pero acabas dándote cuenta de que para lograr unos resultados hay que echarle horas.
-Por vez primera, un disco de La Oreja ha tenido una gestación complicada. Ha acabado editándose con retraso ¿A qué se ha debido?
-P.B.: Ha sido un cúmulo de circunstancias. Primero, la compañía lo quería sacar en septiembre, pero les dijimos que no iba a estar porque mientras grabábamos seguían saliendo temas. Y luego, en el estudio de Francia en el que estábamos cayó un rayo. Así que la compañía tuvo que esperar y sacaron la caja, que no estaba prevista, y que ha funcionado muy bien.
-X.S.M.: Es normal que al hacer un disco se produzca algún atasco creativo. Estás muy concentrado en lo que haces y una idea puede llevarte a otra, y así las cosas se van enredando y yendo por caminos interesantes que quieres explorar. Además, nos tomamos nuestro tiempo para componer.
-A.M.: También tuvo que ver el estrés acumulado después de la última gira de Latinoamérica. Allí combinamos los conciertos con la promoción. Al final, el sitio donde más tiempo tenemos para descansar es el avión. Cuando llegamos, empezamos a componer con vistas a acabar en Navidad, pero no pudo ser.
-Y entonces se empezó a hablar de supuestos problemas internos. ¿Han pasado alguna vez por una crisis?
-P.B.: No ha habido nada de eso, lo único que hubo es la necesidad de parar porque, después de dos meses encerrados, hubo una especie de saturación.
-A.M.: Cualquiera que nos vea o esté un tiempo con nosotros se da cuenta de que no hay ningún problema y que nos seguimos llevando bien.
Rumores gratuitos
-¿Les molestan los bulos? De ustedes ha dicho desde que les grabaron su primer disco, hasta que les decían cómo vestirse.
-X.S.M: Se han dicho muchas cosas con total desconocimiento de causa. Nunca hemos ocultado las limitaciones, pero siempre hemos sido lo contrario a un grupo teledirigido; componemos, arreglamos y tocamos nuestras canciones. Nos han propuesto cosas, pero siempre hemos tenido el control. Y no hay más que vernos para darse cuenta de que no tenemos un estilista.
-A.M.: Sí, a veces las informaciones se tergiversan o se inventan; hay mucha envidia y mentiras, pero aprendes a pasar de todo y no darle importancia. Hoy te sacan una foto con cualquiera y ya se inventan cualquier cosa ridícula.
-A.F.: Estamos al loro de lo que se comenta en los blogs. Hay como un interés por darle la vuelta a todo.
-Quizás es que son demasiado normales para ser estrellas del pop.
-X.S.M.: A lo mejor pecamos de eso, de ser demasiado normales. Es como si alguien de un grupo famoso no pudiera ser como el vecino de al lado. Pero es que nosotros no somos estrellas del pop; la estrella es el grupo, porque, quizás con la salvedad de Amaia, que es la que da la cara, el resto no somos conocidos.
-A.M.: Hay gente que habla de nosotros y se decepciona cuando comprueba que somos lo que parecemos. Hemos demostrado que es posible tener éxito y seguir siendo tú. Vivir en San Sebastián te permite seguir yendo al súper y a los bares de siempre.
-P.B.: En estos tiempos, los medios han cambiado el concepto de la fama o la popularidad.
-En 'Guapa' pican un poco de otras músicas. ¿Tratan de sacudirse el estigma de grupo de pop ñoño?
-A.M.: Nos abrimos a influencias porque tratamos de evolucionar, pero somos un grupo de pop. Si el pop es ñoño, pues somos ñoños.
-H.G.: Hemos ido probando las cosas que surgían.
-X.S.M.: Había un deseo de demostrar que somos un grupo vivo que crece con cada disco. No somos un grupo con una fórmula.