Cuando la situación de la factoría de Volkswagen en Landaben -Navarra- se ha vuelto delicada y todo indica que la compañía alemana podría deslocalizar buena parte de su producción para llevársela al Este de Europa, la multinacional ha advertido también de que sigue insatisfecha con la productividad de su filial catalana, Seat, cuatro meses después de la reestructuración que supuso la eliminación de cerca de mil empleos. Volkswagen ha multiplicado por cinco sus beneficios en el primer trimestre, pero los mercados siguen considerándolos decepcionantes, por lo que han castigado sus acciones. La industria automovilística tiene en España gran importancia, por lo que los agentes económicos deben tratar su evolución con realismo: la competencia marca reglas que obligan a la mayor productividad.