La de este año puede haber sido la última Feria del Chorizo antes de que el producto cantimpalense por excelencia consiga la Indicación Geográfica Protegida (IGP). Así lo desean, al menos, los empresarios de la industria chacinera de Cantimpalos, que esperan poder utilizar las etiquetas de la IGP esta misma semana porque el jueves expira el plazo para la presentación de alegaciones. «Si el jueves no se ha recibido ninguna alegación -deseamos que así sea- los empresarios podrán poner la etiqueta en sus productos al día siguiente», apunta el alcalde de Cantimpalos, Pedro Matarranz (PSOE). Una sola alegación retrasaría el proceso otros seis meses, pues la Junta de Castilla y León abriría un nuevo plazo para estudiar las objeciones. La demora no es en absoluto descartable, pues hay muchas empresas de otros puntos del Estado que exportan sus productos con el nombre de Chorizo de Cantimpalos y pueden verse perjudicadas con la concesión de la IGP a los embutidos que salen de la verdadera Cantimpalos y de su área de influencia.