Los alumnos acudirán como un día más al colegio, pero, ¿sorpresa!, esa mañana tendrán que guardar sus libros en el pupitre porque un grupo de expertos les van a someter a un exhaustivo examen. De todas formas, que nadie se asuste ni se ponga nervioso, ya que la prueba será anónima -los escolares no tendrán que escribir en el encabezamiento de los ejercicios su nombre y apellidos- y los resultados, por tanto, no influirán en absoluto el expediente académico del estudiante. Los tiros van por otro lado.