-Creo que son procesos relativamente limitados. En España se han dado pocos casos todavía para lo que podría haber sido y ya hemos visto que hay países que han sabido lidiarlo. Reino Unido es un buen ejemplo: tenía una gran industria automovilística y textil de la que ahora no le queda nada y es el país que mejor se ha comportado en Europa en los últimos años. Ha entendido que la salida para economías con rentas 'per capita' como las europeas no es el sector industrial, sino el de servicios. Ha destruido su industria, pero lo ha hecho con naturalidad.
-Los países más dinámicos se caracterizan porque destruyen lo que no funciona y crean otra cosa. La rigidez lleva aparejados subsidios que, al final, son pan para hoy y hambre para mañana. Una vez le oí decir al gobernador de Banco de Inglaterra en una reunión privada que a él no le preocupaba la pujanza de China en el textil; gracias a ese crecimiento ese año llegarían 50.000 estudiantes chinos a las universidades inglesas. Eso es sector servicios. ¿Por qué el tipo de empleo que se genera en la costa gracias a la llegada de jubilados del norte de Europa va a ser peor o menos digno que el que se crea en una cadena de montaje? Es riqueza para el país y, a veces, el valor añadido que se crea en un hospital o un campo de golf es mayor que el que hay en una cadena de montaje.