| 39 FERIA DEL LIBRO DE VALLADOLID | MÉXICO, PAÍS INVITADO
Alatriste, Morábito y Enrigue, tres ventanas a la literatura mexicana
«En España no hay interés por la literatura que se hace al otro lado del charco», afirman los autores
Abrieron el fuego de la representación mexicana en la Feria. Saeltiel Alatriste, Fabio Morábito y Álvaro Enrigue tomaban ayer contacto con la realidad de la Feria del Libro de Valladolid, entre la perplejidad por tener ese protagonismo y la conciencia de que la literatura de su país es muy poco conocida en España.
Saeltiel Alatriste (México 1949) vive en Barcelona y publica en España. El autor de 'Los desiertos del alma', habla, pues, con conocimiento de causa. «En España no se conoce la literatura mexicana ni en México la española. Pero tampoco en Argentina se conoce lo que se escribe en México o en España. Hay como una balcanización de la cultura en español que es un fenómeno muy desfavorable tanto para los escritores como para los lectores. En España hay de todas formas una indiferencia hacia lo que se hace en América Latina en general, aunque por parte de los editores sí se detecta interés».
Álvaro Enrigue (México, 1969), que a pesar de su ya larga trayectoria editorial solo tiene una novela publicada en España -'El cementerio de sillas'- es el más irónico de los tres. «Lo que dice Saeltiel es químicamente cierto. Pero a mí no deja de conmoverme el que estemos aquí en una Feria del Libro que tiene a México como país invitado sin que encuentre unas razones muy claras para que lo sea. ¿Qué hacemos aquí? De entrada eso muestra un cierto interés por parte de los promotores culturales. Y eso sirve para que uno termine empapándose de otras literaturas».
Fronteras
Para Fabio Morábito existe entre los latinoamericanos una frontera mental y psicológica. «Para que un libro editado, por ejemplo, en Guatemala o en Perú sea conocido en Argentina tiene que pasar por la reedición en España. En principio los latinoamericanos son más curiosos y abiertos que los europeos pero su curiosidad se dirige a la metrópoli». El autor de 'Grieta de fatiga' considera que entre los poetas se da menos ese desconocimiento. «Los poetas se conocen entre sí más que los narradores quizá porque ellos tienen ya una batalla perdida».
No creen que exista un rasgo distintivo de la literatura mexicana, aunque detectan un cierto sentido del humor que pudiera actuar como denominador común. «Pero hay algo que quizá nos diferencia -apunta Saeltiel Alatriste- y es que en México no hay distancia entre las generaciones. Autores de distintas edades actúan en común y esto creo que no se da en otros países».