La capital no sólo cuenta con un importante patrimonio histórico-artístico sino también medioambiental al mantener integrado muy cerca del casco histórico un destacado cinturón verde. Los segovianos acuden con frecuencia a la zona de la Alameda de la Fuencisla, sobre todo en primavera y verano, a caminar o dar paseos a la vez que contemplan el paisaje desde este punto de la ciudad. Sin embargo, y a pesar de conocer la riqueza de este entorno, la falta de un cuidado continuado se ha traducido con el paso del tiempo en lugares llenos de maleza y restos de residuos urbanos que se han ido depositando a lo largo de los años en los márgenes de los ríos.