Un estudio sobre la calidad de las aguas del río Duero en la parte portuguesa revela que la mayor polución se registra en el tramo fronterizo con España, en el entorno de los Arribes del Duero. El trabajo de campo, que estudió nueve parámetros físico-químicos y microbiológicos a lo largo de un periodo de diez años, pone de relieve que en el entorno de Miranda do Douro, el 75% de las aguas presentan unos parámetros que indican que hay polución o una alta polución, mientras que sólo en el 25% de los parámetros se encontraban en niveles razonables, sin que en ningún caso se pudieran considerar buenos u óptimos.