El Zamora regresó ayer al trabajo en los anexos del Ruta de la Plata con la plantilla al completo, salvo por Dani Hedrera, que tras correr junto al resto de sus compañeros en el inicio de la sesión, vio el resto del entrenamiento desde la banda. El concurso del central en el próximo encuentro de Liga, ante la Cultural de Durango, es fundamental, por lo que el Zamora quiere mantenerle sano y salvo hasta la llegada del compromiso. El objetivo de que llegue en plenitud de condiciones a un choque clave para salvar la permanencia pasa por cuidar hasta en el más mínimo su tobillo, y es que Hedrera forma junto a Otero una pareja de centrales que puede poner las cosas muy difíciles a los delanteros culturalistas.