Las agrupaciones de Tráfico de la Guardia Civil de las nueve provincias autonómicas ultiman estos días la identificación de los puntos negros de las carreteras nacionales, las autovías y las autopistas de la región, entendidos como tales los tramos de cien metros donde se han producido tres o más accidentes. El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, anunció ayer que este trabajo será la base de una batería de medidas para corregirlos, y aseguró que su objetivo es que antes del verano hayan desaparecido los más peligrosos.