Salma Hayek es como Juan Palomo porque ella se lo guisa y se lo come. «No me siento a esperar que los demás me digan lo que tengo que hacer. Me invento mi propio mundo, genero trabajo, pongo ilusión y pasión en todo lo que hago y mi habilidad para soñar está intacta. Y todo esto es lo que hace que esté mejor que nunca física, emocional y mentalmente». Así habla la actriz, productora y directora mexicana, una de las latinas con más poder en Estados Unidos, donde se dio a conocer con 'Desperado', cinta del realizador que la descubrió, Robert Rodríguez, que coprotagonizó junto a Antonio Banderas.