Miles de benaventanos abarrotaron la Plaza Mayor para cumplir con la tradición de pedir a la autoridad el toro que correrá el próximo 12 de junio sujeto a una maroma. Más gente que nunca en la plaza y la desaparición de las botellas y vasos de cristal del recinto para evitar accidentes son los rasgos por los que se distinguió la petición de este año, después de que el Ayuntamiento de Benavente decidiera llevar a cabo una campaña de control del vidrio para evitar los cristales rotos y el lanzamiento de botellas al público.