El turista que recibe Palencia es una persona amante de la cultura y del arte, que en muchas ocasiones utiliza la capital palentina como punto de partida para un viaje por la Montaña, el Camino de Santiago, las iglesias románicas de la provincia, el Canal de Castilla o ciudades próximas como Valladolid o Burgos, más bulliciosas. Esta es la percepción que se tiene en la Concejalía de Turismo, donde también se subraya la importancia del visitante oriundo, ese vecino de la provincia que acude a la capital para hacer una visita rápida y que es el principal sostén de bares y restaurantes en los fines de semana.