«La ministra ha dicho que venía y que haga lo que tenga que hacer, pero que mañana esté aquí; y, sino, que no se hubiera comprometido». La conversación, telefónica, se produce entre Valladolid y Madrid. En la primera, la diputada Soraya Rodríguez quien un día después tiene previsto presentar a la minsitra de Vivienda, María Antonia Trujillo, en un acto del PSOE en la capital del Pisuerga, acaba de recibir una llamada desde el Ministerio en el que le dicen que va a ser imposible que la ministra esté al día siguiente con los afiliados vallisoletanos. La diputada reacciona enfadada ante el anuncio, muestra firmeza en su respuesta y al día siguiente la ministra hbla en Valladolid d elos planes de vivienda del Gobierno de Zapatero.
Decidida, de personalidad pronunciada y con una vocación política «fuera de lo común». Así definen sus más allegados en el PSOE a la actual diputada vallisoletana y miembro de la Ejecutiva Federal. Una vocación tan «fuera de lo común» como ya antigua, puesto que decidió afiliarse al PSOE cuando empezó la carrera de Derecho. Ahora, a sus 43 años, la que con menos de 20 años ya estaba afiliada al partido se sienta en el 'sancta sanctórum' del PSOE federal, al lado de los máximos responsables del partido en España.
Hasta llegar a la Ejecutiva Federal, Soraya Rodríguez ha desempeñado diversas tareas orgánicas en el PSOE vallisoletano, hasta que el partido decidió en 1999 incluirla en la lista al Parlamento Europeo. Obtuvo escaño en Bruselas en aquellos comicios y ocupó la vicepresidencia de la Comisión de Agricultura hasta el 2004, cuando el PSOE decidió que encabezara la lista al Congreso de los Diputados por su provincia. Fue precisamente en el Parlamento Europeo donde forjó su vocación política por los asuntos medioambientales, agrarios y de desarrollo rural, precisamente los aspectos de los que se ocupa desde la Ejecutiva Federal socialista.
De su vehemencia en la exposición de asuntos y la defensa de sus posturas existe buena muestra en los debates del programa de La Primera de RTVE '59 segundos'. También en los mítines y actos del partido. Ese carácter es, presisaente, el que le ha permitido ganarse el respaldo de todo el partido en Valladolid. Otrora dividido, ahora mismo todas las familias del PSOE vallisoletano aparecerían unidas en torno a Soraya Rodríguez como candidata a la Alcaldía. Celosa de su vida privada, que le gusta mantener en el más absoluto anonimato, sus aficiones y sus vocaciones en el poco tiempo libre que le deja la política son tres y tienen dos nombres: Horacio (así se llaman su marido y su hijo) y Martina (su hija). Y un espacio para perderse, Sanabria, en Zamora, provincia de la que es natural su marido.