Dinamarca, Noruega y Suecia han decidido no presentarse al concurso Eurojunior. Tras intentar imponer sin resultado unos principios que consideran éticos sobre la forma de vestir y de maquillar a los concursantes, han tomado la determinación de no participar en este festival infantil de la canción, que tachan de «insulto contra la protección de menores y una explotación de la infancia».
Representantes de las televisiones de los tres países coinciden en que es una aberración que el concurso permita que las niñas aparezcan como recién salidas de una discoteca, con aspecto de pequeñas mujeres o vampiresas sofisticadas. «Ese vestuario es absurdo y está fuera de contexto, es un insulto contra los valores de la infancia».
La UER (Unión Europea de Radiotelevisión), por su parte, hizo pública ayer una nota en la que señala que las reglas del festival incluyen una sección de ética que obliga a utilizar vestuario adecuado y no permite maquillajes de adulto o coreografías provocativas.