El planteamiento argumental es el de un hombre, Manuel, de 30 años, que es víctima de un impulso de atracción por una muchacha discapacitada, que en su hermetismo le permite interpretar una naturaleza misteriosa y confusa en la que lo erótico se mezcla con lo angélico.
Atracción en la que se va a alternar igualmente el carácter destructivo, fatal y trágico con el vitalista e incluso edificante, el paraíso con el infierno, el horror y la vergüenza así como el orgullo y la gratitud hacia ese sentimiento que no domina, que repugna a su razón y a la vez dignifica la propia existencia y alcanza una extraña forma de pureza que es capaz de plasmarse y de ser transmitida en un estilo honesto, dulcemente eficaz y duramente poético.
Vladimir Nabokov escribió a propósito de los furibundos reproches éticos que recibió su 'Lolita' que «nadie me puede condenar por mis sueños» y André Gide dice en sus memorias que «los burgueses no pueden entender que haya quien posea una moral diferente de la burguesa». Entre estas dos actitudes se mueve la novela de Andrés Barba, entre la reivindicación amoral y la moralista, entre el reconocimiento de la culpa y su exculpación para sugerir otra forma de moralidad distinta a la convencional, pero sin optar definitivamente por ninguna de las dos actitudes, sino obedeciendo a lo que Kundera ha llamado «la sagrada ambigüedad de la novela». No hay aquí una verdadera tesis, pero sí una morosa exposición casi fenomenológica de esa pulsión sexual y sentimental que Manuel llega a compartir con Verónica, la hermana de Teresa, y esto es lo que sorprende de un texto que no es en ningún momento una apología de la paidofilia ni tampoco un relato del género erótico aunque haya episodios en los que esa sexualidad transgresora e inquietante se manifieste y describa de una forma absolutamente explícita.
'Versiones de Teresa' es una gran novela porque junto a la descripción valiente de esa relación está la de la propia interioridad humana y la de temas como la culpa o la muerte del padre tratados con inteligencia, vigor y genio literarios.