Para Rosa Manzano, presidenta de la Asociación de la Mujer Rural de Íscar (Valladolid), uno de los dos colectivos que agrupan a las féminas de la villa y que ayer participaba junto a la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades en la inauguración de un centro de la Red Mujer-Empleo en Íscar, la dependencia que muchas personas tienen de sus familiares directos -sobre todo en el medio rural, donde los medios y las posibilidades son más escasas-, «es una realidad que a nadie se le escapa» y por lo tanto «no tiene nada de novedoso». Señala que la aprobación por parte del consejo de ministros de la Ley de Dependencia «puede afectarnos». «Algunos aspectos se han mejorado e incluso ampliado, pero no deja de ser poco más de lo mismo que existe en la actualidad». De momento, solo conoce lo transmitido por los medios de comunicación, «ya que nadie nos ha informado de sus consecuencias».