El sindicato de auxiliares de enfermería critica duramente la situación del hospital vallisoletano del Río Hortega que califica de «caótica» al estar desbordado por una gran demanda asistencial que afecta «de forma alarmante tanto a los trabajadores como a los pacientes». Además, SAE achaca esta situación a una mala gestión por parte de los mandos intermedios en sus decisiones a quienes responsabiliza, «en particular a la actual dirección de enfermería», de haber deteriorado el hospital.
Estima que la continua triplicación de las habitaciones -de un mínimo diario de seis camas cruzadas a 51 contabilizadas el pasado día 4 de abril- afecta a todas las plantas y rechazan los auxiliares de clínica que se deba a «un 'pico' de casos de gripe» como argumentó Sacyl. El servicio de Ginecología, aseguran, «está colapsado» y su sala de espera ofrece algunos días «un aspecto tercermundista».
SAE destaca que «una tercera cama «no es una cuestión estética», sino que es «un hecho que vulnera tanto los derechos de los enfermos como los de los trabajadores que tienen que prestarles los cuidados». En su crítica, este sindicato destaca que los enfermos «son acoplados en habitáculos que al saturarse impiden el paso de instrumental de emergencia ante cualquier situación súbita».