El arquitecto Richard Rogers y el equipo de urbanistas encargados de diseñar el nuevo Valladolid que surja tras el soterramiento de las vías ya ha remitido al Ayuntamiento un boceto sobre la intensa remodelación que vivirá el corazón de la ciudad con la desaparición de los talleres de Renfe y las vías del ferrocarril. El documento que ya conoce el alcalde, Javier León de la Riva -llegó hace diez días y será debatido cara a cara con Rogers el próximo mes- contempla la construcción de una gran torre de 32 pisos de altura -más planta baja- junto al polígono de Argales, en los terrenos que actualmente ocupan los talleres ferroviarios de Redalsa, el Centro de Alta Tecnología de la Vía (CATV) y la estación de condensadores y grandes mercancías.