El Ministerio de Sanidad ha chequeado el estado de salud de España y su evolución durante la última década y ha concluido que está bien y es bueno. Es más, compite e incluso supera a Europa, como lo demuestra que ha mejorado ostensiblemente en la última década y sigue siendo globalmente mejor que el de la mayoría de lo países de la UE. Un dato estadístico, de los muchos que aporta, abruma por su optimismo: la esperanza de vida de los españoles es la tercera más alta del viejo continente, solo por detrás de Italia y Suecia. Las españolas aún son más duras y recias y se encaraman a lo más alto del Olimpo de la salud europea, toda vez que encabezan el ranking de longevidad: son las que más tiempo viven, o la que más tarde mueren, según se mire.