El procurador regional socialista Manuel Fuentes recuerda en un comunicado que el consejero de Agricultura y Ganadería de la Junta, José Valín, prometió en marzo del 2004 que la planta estaría concluida en septiembre del 2005, para compensar así el cierre de la fábrica azucarera de Benavente.
Sin embargo, las obras aún no se han iniciado, motivo por el que Fuentes ha solicitado la comparecencia del director general del Instituto Tecnológico Agrario (ITA), José Manuel Ferreras, ante la Comisión de Agricultura y Ganadería del Parlamento regional. Además, en un escrito remitido a las Cortes de Castilla y León, Fuentes pide a la Administración regional que explique el retraso en la ejecución del proyecto y la fecha en la que está prevista que se inicien las obras.
Aportaciones
Fuentes reclama además información sobre la aportación económica que realizará el Gobierno regional y el porcentaje de cereal cultivado en la comarca de Benavente y Los Valles que se utilizará en la planta.
El procurador regional socialista echa en cara a Valín el «incumplimiento» de las promesas realizadas sobre la planta de bioetanol de Barcial del Barco y recuerda que el consejero de Agricultura y Ganadería se comprometió en su día por escrito a aportar seis millones de euros a este proyecto.
Manuel Fuentes agrega que en el 2003 el actual consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, anunció que la planta iba a crear 300 puestos de trabajo directos y 3.000 indirectos, además de procesar 300.000 toneladas de maíz al año.
En su reciente visita a Benavente, el director general del Instituto Tecnológico Agrario afirmó que la Junta está dispuesta a asumir la parte de la aportación de las cooperativas a las que éstas no puedan hacer frente.
Ferreras recordó que Iberdrola es el socio mayoritario, con un 51% de la participación y que el segundo gran accionista es Sniace, empresas a las que ha convocado la Junta de Castilla y León, que participa en el proyecto a través del ITA, para desbloquear las gestiones encaminadas a construir una planta que se proyectó hace cinco años.
Entre las razones a las que el director de ITA atribuyó el retraso en la puesta en marcha de este proyecto están los problemas que han atravesado las cooperativas Tera-Esla-Orbigo y Coreccal.