La llegada de la Semana Santa a Salamanca ha coincido con los trabajos de colocación del andamiaje para la restauración de dos de las cúpulas más emblemáticas de Salamanca, las de las iglesias de La Purísima y San Sebastián. En ellas, la Junta de Castilla y León invierte en conjunto casi 300.000 euros en unas actuaciones enmarcadas en el Plan del Patrimonio Histórico 2004-2012 (Plan Pahis).
En el caso de la iglesia de La Purísima, el Bocyl publicó el pasado 5 de diciembre la adjudicación de las obras de restauración y recuperación de la cúpula a la empresa Ceyd, con un importe de 127.111 euros. El inicio de la colocación de los andamios en la última semana supone la luz al final de un largo túnel de denuncias realizadas por parte de los responsables del templo desde hace al menos cuatro años.
La esbelta cúpula del templo fue construida con un arriesgado sistema de cubrición por placas de pizarra que se han ido cayendo a lo largo del tiempo, dejando al descubierto en algunos puntos una estructura de madera que puede dañarse muy fácilmente por la acción de las lluvias.
Las obras contratadas por la Junta de Castilla y León pretenden consolidar esa estructura y también reparar completamente la cubierta con un nuevo sistema de impermeabilización entre capas que garantice la pervivencia de una de las vistas más emblemáticas del casco histórico salmantino.
Sabor italiano
La iglesia de la Purísima se sitúa junto al Palacio de Monterrey en un complejo que incluye también un convento de clausura regentado por las Agustinas. Es uno de los templos de más sabor italiano del conjunto monumental salmantino, no en vano fueron maestros italianos los encargados de la realización de sus planos y del tallado de mármol de su fachada principal.
En el caso de la iglesia de San Sebastián, la intervención planteada por la Junta de Castilla y León incluye también la consolidación y restauración de las cubiertas del templo, además de la cúpula, también desde hace unos días cubierta totalmente por los andamios. Para estos trabajos de conservación, adjudicados a la empresa Tecprogesa, la Administración regional ha previsto una inversión de casi 250.000 euros.
El deterioro de San Sebastián se había vuelto en los últimos años uno de los problemas más acuciantes en el patrimonio salmantino. Situada justo enfrente de la Catedral y al lado del Colegio de Anaya, la iglesia había venido sufriendo desprendimientos que habían desaconsejado el mantenimiento del culto en su interior.
Además, hace cerca de un año se acometió como solución de emergencia la colocación de una tela asfáltica a modo de parche sobre la cúpula. Una medida que suscitó críticas desde distintos colectivos de apoyo al patrimonio que advirtieron incluso de un riesgo de desplome.
Aunque el templo de San Sebastián es uno de los más puros ejemplos del Renacimiento salmantino, su exterior está condicionado por la reforma realizada en el siglo XVIII por Alberto de Churriguera, con el remate de la cúpula sobre un tambor octogonal de gran altura.
Estas dos intervenciones patrimoniales se completan también con la que en estos meses se están llevando a cabo, en este caso por parte de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, en la consolidación de cubiertas y estructura de la iglesia de San Marcos (siglo XII), con un presupuesto de 100.000 euros.