El tirón de las impresionantes tallas religiosas y de los capirotes abarrotó ayer las calles de la capital. Miles de turistas se acercaron hasta Valladolid para disfrutar de la Semana Santa en un día con un sol espectacular y temperaturas que animaban al paseo y al disfrute. Mapas y programas de procesiones en mano, la presencia de visitantes extranjeros se dejó notar en el recorrido del cortejo penitencial del Santísimo Cristo de la Luz y en el trayecto que une la Plaza Mayor y la Acera de Recoletos, donde se celebraba la Feria de Artesanía. Ingleses, franceses, japoneses y portugueses fueron mayoría entre el público no nacional mientras que del resto de España Madrid, Extremadura y Andalucía aportaron el mayor número de viajeros en una consulta a pie de calle.