La 'Página Seis' del 'New York Post' -principal diario de Rupert Murdoch en Estados Unidos- estaba considerada hasta ahora como el 'patrón oro' de uno de los contenidos periodísticos con mayor demanda y audiencia: el cotilleo. Para las protagonistas de la serie 'Sexo en Nueva York' resultaba de lectura casi obligada con el fin de seguir la pista de sus promiscuos y famosillos galanes. Para el resto de los mortales, era una forma de acercarse a la hoguera de las vanidades de la Gran Manzana y contemplar sus inagotables rescoldos de chismorreo.