La fría noche del Martes Santo fue protagonista del relato de la Pasión de Cristo que representa de forma pormenorizada el desfile de la Hermandad Penitencial de las Siete Palabras. Su imagen titular, 'El Cristo de la Agonía', volvió a centrar las miradas de los cientos de espectadores que cada año logra atrae esta procesión. La imagen es una talla del siglo XVII que desfila a hombros sobre unas sencillas andas portadas por ocho hermanos, a ritmo acompasado de tambores destemplados.
Completan la iconografía de la procesión varios crucificados, el último, tallado por el escultor zamorano Hipólito Pérez Calvo, se incorporó a la procesión hace dos años. La cofradía proyecta aumentar su patrimonio artístico con un nuevo crucifijo, el séptimo, que se uniría al desfile el próximo año si llega a buen puerto el encargo realizado a la artista jerezana Nuria Guerra.
Este sería un momento significativo para la hermandad penitencial puesto que coincidiría con el cuarenta aniversario de su fundación.
Los casi novecientos hermanos de la cofradía se reúnen cada noche de Martes Santo en los aledaños de la iglesia de Santa María de la Horta para comenzar el desfile que escenifica el cuadro de la agonía de Cristo y las últimas palabras que Jesús pronunció en la cruz. Al son de los tambores destemplados, los cofrades, vestidos con blanca estameña y caperuz de pana color verde musgo, comienzan su pausado peregrinar para recorrer los barrios bajos de la capital.
El momento cumbre de la procesión tiene lugar, año tras año, en la plaza de Claudio Moyano, donde se reza la oración colectiva de las 'Siete Palabras'.
Después, la imagen titular de la hermandad es acompañada por los penitentes de vuelta a su templo de salida, por las calles históricas de la ciudad, que pese a las obras no han impedido el paso de cofrades y espectadores.