La profunda reforma y ampliación que experimentará la estructura arquitectónica del hospital Clínico en los próximos años irá acompañada de un importante incremento de su dotación y equipamiento interno.
El actual edificio se encuentraespecialmente limitado en su Servicio de Urgencias, hasta el punto de que las primeras previsiones de Sacyl fueron las de acometer obras de ampliación incluso antes de ejecutar su Plan Director, dada la saturación del servicio. Con su reestructuración, la Consejería de Sanidad ampliará las actuales 24 salas de exploración a 29 y de los 16 puestos de observación, el centro pasará a 26. En total, el Clínico contará con 16 habitáculos nuevos en un edificio que se construirá en la parte de atrás del inmueble, sobre un aparcamiento subterráneo de tres plantas. Son 91.327 las urgencias anuales que atiende este hospital, según los datos del pasado ejercicio.
En esta ampliación, de 11.265 metros cuadrados, se instalará también el bloque quirúrgico y las unidades de Reanimación (Rea) y de Cuidados Intensivos (UCI). Además, junto al edificio de consultas externas, esta será la primera fase de las obras en llevarse a cabo.
El inmueble, de 9.000 metros cuadrados en la calle Sanz y Forés, acogerá los gabinetes para pasar consulta de especialidades, además del centro de documentación y el área de docencia. El incremento de la dotación es también considerable en el mismo y, así, el hospital aumentará sus actuales 99 consultas y gabinetes de exploración a 118. El año pasado, los especialistas atendieron 440.271 casos. Los 43 puestos del Hospital de Día pasarán a ser 78.
La reforma del Clínico, con una inversión global prevista de 110 millones de euros, contempla asimismo aumentar los quirófanos. El área de cirugía, en la zona de nueva construcción en la calle Real de Burgos, contará con 23 quirófanos, cuatro más que actualmente. De ellos, 17 serán de especialidades, ahora tiene 15, y cinco estarán destinados a cirugía mayor ambulatoria (la que no precisa ingreso) frente a los tres actuales. Junto a ellos, se mantendrá el paritorio de alto riesgo.
Una de las carencias que más frena en la actualidad la actividad quirúrgica es la falta de camas en la unidad de reanimación (Rea). Por ello, Sacyl dotará al complejo hospitalario de 32 camas de despertar frente a las cinco de que dispone ahora, 27 más.
Materno-Infantil
En cuanto al número de camas, el proyecto contempla el mantenimiento de las 762 y ya no su reducción como se había planteado hace años. La distribución será de 656 para personas operadas, 60 para el área materno-infantil y 46 para los críticos, es decir, para la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
En Ginecología y Obstetricia la ampliación también traerá un aumento de recursos y así las cuatro unidades de dilatación y recuperación pasarán a ser seis.
Las obras de ampliación y reforma del Clínico, que se llevarán a cabo con una duración de cuatro a cinco años dependiendo de las posibilidades de traslado de cada servicio, aumentarán sus 52.420 metros cuadrados de superficie hospitalaria con otros 22.680.
El equipamiento de alta tecnología mejorará y contará con una resonancia magnética, que acaba de ser instalada, y mantendrá los dos tomógrafos axiales computerizados (TAC), el equipo de radiología intervencionista y los dos de braquiterapia. También contará con 26 plazas para el gabinete de Exploración Funcional.
Además, y para evitar el traslado de pacientes fuera de la ciudad e, incluso, de la comunidad así como la derivación a la privada, el Clínico aumentará con un tercero sus dos aceleradores lineales. La empresa construirá dos búnqueres, uno para el nuevo equipo de tratamiento del cáncer y el otro en previsión de futuras ampliaciones o sustituciones.
Puestos de diálisis
Una de las mayores ampliaciones que registrará el hospital es el de sus unidades de diálisis. Así, los quince actuales puestos aumentarán con 13 más. En Valladolid, solamente 26 afectados de los 222 diagnosticados, han elegido el tratamiento en su domicilio y el resto depende de los hospitales.
Otra de las principales novedades con las que contará el reformado Clínico es la de un densitómetro óseo. En la actualidad, unas mil mujeres tienen que desplazarse hasta Salamanca para someterse a esta prueba que permite conocer la calidad del hueso, su densidad, y prevenir así graves fracturas. La osteoporosis provoca cuatrocientos accidentes de este tipo en Valladolid cada año. Tanto en nuevo Río Hortega, ya en el 2007, como el Clínico cuando se ponga en marcha contarán con este nuevo servicio.
El diseño del futuro hospital, de la Unión Temporal de Empresas de Bernardo García Tapa, Fernando Calvo Pardo y de la vallisoletana S. Mata Arquitectura e Ingeniería S. L., contempla una profunda reforma que dotará también al hospital de salidas de emergencias laterales, con un añadido a la estructura de las torres de hospitalización y un nuevo edificio que sustituirá a las rampas y al jardín delantero para convertirse en vestíbulo, salón de activos y archivo. Las obras darán también una nueva imagen al complejo hospitalario con predominio de las zonas acristaladas y remates de celosías de cerámica.