El 80% de los propietarios con terrenos en el Páramo de San Isidro, la zona donde se ubicarán los talleres de Renfe y que se sitúa cerca del área homogénea de Valdechivillas, se han sumado al convenio urbanístico mediante el cual se ceden 70 hectáreas para el futuro complejo ferroviario a cambio de la recalificación del resto del área para la construcción de 3.000 viviendas, el 30% de ellas con algún tipo de protección. Fuentes de la Concejalía de Urbanismo aseguraron ayer que se espera que en las próximas semanas se sumen el resto de los propietarios. En caso de no hacerlo, habría que acudir a la expropiación forzosa, según avanzaron.