Las diferencias que existen entre la obra construida y la obra proyectada fueron el argumento central de la conferencia que ofreció ayer Enrique Duarte Aznar, arquitecto y catedrático en la Universidad de Iberoamericana de la Ciudad de Méjico y de la Universidad de Yucatán. En su ponencia, sostuvo que un edificio refleja fielmente los sentimientos de quien lo diseña. El acto, que fue organizado por la delegación de Palencia del Colegio Oficial de Arquitectos de León, se celebró en la sala de Caja España de la calle Don Sancho. Nacido en Mérida (Yucatán, México) en 1957, Duarte Aznar ha realizado una obra arquitectónica que ha sido difundida por numerosas publicaciones y revistas de varios países.
-¿Cuándo viaja a una ciudad se fija en el urbanismo o en la arquitectura?
-Creo que las dos cosas son una. Se trata de delimitar y definir espacios donde las personas vivimos.
-¿Encuentra muchas diferencias entre la arquitectura latinoamericana y la española?
-Tenemos una grata influencia española en los trazos de las ciudades y la definición de los edificios. Nuestra arquitectura contemporánea está en busca de un reconocimiento de sus circunstancias, tanto culturales como del sitio donde se construye. Buscamos tener un camino propio.
-¿Cuál es su edificio modelo?
-Me gustan muchos, pero uno de ellos es el Arco de la Defensa, en París.
-¿La arquitectura debe distinguir a las ciudades?
-Pienso que sí. La arquitectura es una relación, una oportunidad que vincula a un individuo con el sitio y les convierte en habitante y en lugar. Además, conjuga más vertientes. Una es la expresión, debe provocar emociones, transmitir sensaciones y la filosofía de quien lo dirige. Un edificio debe decir algo, no ser una simple superposición de planos.
-¿Qué es lo bello en la arquitectura?
-Que comunica sentimientos de paz. Es una reflexión, una búsqueda de lo más profundo.
-¿Sabría decirme qué edificio de Palencia le ha gustado más?
-Llevo poco tiempo aquí, pero todo lo que he conocido caminando me ha gustado. Palencia es una ciudad con mucho encanto.