El Parlamento y el Consejo Europeo estudian la creación de un Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG), que mitigue los efectos de este fenómeno internacional sobre los trabajadores y permita la reinserción de los afectados por los despidos colectivos. La central española Comisiones Obreras resalta que la constitución de esta reserva es una petición del movimiento sindical europeo y su aplicación supondría «un paso adelante en la política industrial comunitaria» y ayudaría a evitar las consecuencias nocivas de la deslocalización de empresas.
Los despidos provocados por la fuga de sociedades a otros países, donde los costes laborales son más baratos por contar con un sistema peor de protección social, adquieren «especial dimensión en las regiones dependientes de sectores y ocupaciones en declive», según CCOO.
La aplicación del FEAG respondería a circunstancias muy concretas como la de existir una grave perturbación económica por un incremento masivo de las importaciones en la UE y una disminución progresiva de su cuota de mercado en un determinado sector o deslocalizaciones hacia terceros países.
Para que el fondo fuera operativo, sería necesario que los despidos afectaran al menos a 1.000 trabajadores de una empresa; o que la salida de ese número de empleados se hubiera producido en más de una compañía de un sector que acapare como mínimo un 1% del empleo regional.