«Hay futuro para Caja Laboral en Castilla y León, desde luego». Así de rotundo se mostró ayer el director regional de la entidad, Juan Ramón Melgosa, durante la presentación de los resultados del 2005, que calificó como «excelentes». De hecho, la firma con sede en la localidad guipuzcoana de Mondragón cerró el ejercicio con 2.511 millones de euros de volumen de negocio en la comunidad autónoma, lo que implica un aumento del 31% respecto al 2004.
Esa cifra, que supone el 11,6% del total gestionado por la cooperativa en el conjunto de España, fue posible gracias a una inversión de 1.732,1 millones en créditos -el 35,8% más que en el año anterior-, de los que 442,2 correspondieron a las 3.936 hipotecas formalizadas. Por su parte los recursos captados a clientes particulares alcanzaron los 779 millones de euros tras subir el 21,5%, a los que se sumaron casi tres del sector público que situaron la partida global en 781,6.
Melgosa anunció, por otra parte, que la red en Castilla y León se ampliará con seis nuevas oficinas en tres años, hasta alcanzar las 58 en el 2008. De las tres programadas para este ejercicio una ya está abierta, la de Zamora, y antes de diciembre comenzarán a funcionar las de Burgos y Salamanca. El mapa se completará, a medio plazo, con dos en Valladolid -la provincia que más aporta al balance final- y otra en León, lo que de momento deja fuera a los tres territorios autonómicos donde la entidad aún no tiene presencia, que son Ávila, Segovia y Soria.
120.137 clientes
Junto al director regional de Caja Laboral comparecieron en el Hostal San Marcos de León el presidente, Juan María Otaegui; el director del área de Desarrollo de Negocio, Juan Manuel Sinde, y el responsable en la provincia, Luis María Martínez de Marigorta. Ante ellos Juan Ramón Melgosa sentenció que «quizás el dato más importante es que ya hay 120.137 clientes» en la comunidad, el 16% más, y aseguró que de cara al futuro se hará «una apuesta decidida por los autónomos y la empresa».