Álvaro Antón (Burgos, 1983) deslumbró el domingo con un partido espléndido en el que recuperó el puesto que le encumbró en el filial, el de '10' nato. Un media punta de calidad que empieza a abrir los ojos a equipos de Primera División.
-¿Cómo está viviendo estas 24 horas después?
-Pues con mucha tranquilidad, es un día más y sabes que es un partido en el que han salido las cosas bien pero hay que olvidarlo y pensar en el partido que viene.
-En los entrenamientos se intuía que algún día este equipo le iba a hacer un siete a alguien.
-Estas semanas el equipo venía jugando muy bien y creando muchas ocasiones y estaba claro que esto tenía que llegar. Estábamos haciendo muy buen fútbol y jugando los mejores partidos de la temporada y sin embargo no acabábamos de sentenciar. Y fruto de este trabajo llegó el partido del domingo.
-¿Fue un desahogo que entrara el primer gol en el minuto 22?
-Sí, siempre ayuda mucho, porque empezamos jugando bien y meter un gol siempre te da más libertad y te permite jugar más cómodo. La afición también está de otra manera y nos vino muy bien, porque jugamos relajados, tranquilos y con intensidad.
-Parecía que el equipo tenía ganas atrasadas, porque tras el descanso, lejos de esperar al contragolpe, salió lanzado a por el cuarto gol.
-Sí, hemos sufrido mucho el año pasado y este, han pasado muchas cosas y el equipo tenía ganas de hacer un partido completo, con muchos goles y la afición volcada. Y sabíamos que había que salir a tope en la segunda parte porque habíamos tenido algunos partidos en los que salíamos más flojos tras el descanso, y no se nos podía escapar este partido.
-¿Se les va a quedar corta la Liga?
-Ojalá que no, pero es complicado. Quedan puntos pero es difícil, porque la diferencia está ahí. Pero hay que ser optimistas y pensar poco a poco, a ver si consiguiendo puntos y llegando desde atrás conseguimos sorprender a los de arriba.
-Ahora que no queda margen de error parece que la afición confía más en este equipo. Lo demostró con los desplazamientos a Almería o a Soria.
-Durante todo el año, hayamos jugado mejor o peor, la afición ha visto que el equipo estaba implicado y que corría y se esforzaba aunque no salieran las cosas bien. La gente siempre nos ha apoyado, y más ahora que estamos haciendo buenos partidos los tenemos ahí, y eso es importante para nosotros. Lo del otro día en Soria es muy bonito y gratificante para nosotros.
Ánimo en la cena
-En cuanto se les da un poco, se vuelcan, como los 250 que viajaron a Almería tras ganar al Castilla.
-Eso nos da fuerza. A Almería fue mucha gente simplemente por haber ganado un día en casa. Luego al parar a cenar coincidimos en el mismo sitio y aún habiendo perdido, estábamos cenando y entraron a aplaudirnos. Y eso son cosas que nos alegran mucho.
-¿Les ha quitado presión saber que ahora se considera lograr el ascenso como un milagro?
-La presión sigue estando, pero algo cambia. Hemos hablado mucho y nos hemos dado cuenta de que hay que verlo poco a poco. Si nos fijamos en los diez puntos que nos separan vamos a pensar que es difícil y nos va a entrar el agobio. Por eso hay que ir poco a poco y ver cómo salen las cosas.
-¿Qué ha cambiado respecto a la primera parte de la temporada? Las críticas van todas dirigidas al ex técnico, Marcos Alonso, pero ¿hay algún factor más?
-Los jugadores somos los mismos, todo es igual, pero pueden ser rachas, pueden ser muchas cosas. El entrenador, pues no sabemos hasta qué punto influye o no. Además ha habido una época en la que no teníamos confianza, se perdieron unos cuantos partidos de mala manera. Ahora el equipo está trabajando muy bien, tanto los que juegan como los que no, y hay que seguir con esa intensidad.
-El domingo volvió a jugar en una posición en la que muchos le reclamaban desde hace tiempo, y los resultados se notaron. ¿Se encuentra más cómodo o le da igual?
-Lo importante es jugar, aunque suene mucho a tópico. Después de mucho tiempo sin jugar ahí un partido entero sí es cierto que me encontré muy cómodo y hay que estar ahí para lo que sea, para ayudar donde pueda.
-Con Tote hizo verdaderas virguerías. Tienen una buena conexión.
-Con buenos jugadores siempre es más fácil. Tote, Víctor, Correa Es más fácil, y si además el partido se pone de cara, se juega más suelto.
-Después de lo que pasó los dos últimos años, verse así le dará una satisfacción mayor aún.
-Sí, porque lo he pasado muy mal. El año pasado jugué, tenía rachas, pero luego paraba por la lesión. Empezaba y tenía que parar otra vez, y fue muy difícil, porque era mi primer año y quería jugar pero luego no podía. Después me tocó parar, el tiempo de recuperación fue mayor del que se esperaba, y fue muy difícil. Ahora gracias a Dios puedo entrenar a gusto, que es lo importante, y jugar. Un futbolista que no juega está amargado, y así estoy más a gusto.
-En el club se llegó a temer por su futuro. ¿Se le pasó por la cabeza?
-Sí, pasa, aunque tenía claro que no podía dejar de jugar. Tenía momentos en que era más pesimista, creías menos. Pero trabajando mucho y buscando soluciones, porque no se acababa de calmar el dolor, se logró.
-¿Cómo ve el futuro? Hay varios equipos de Primera siguiéndole.
-Es lo de menos. Me queda mucho aquí y hay que intentar subir por todos los medios hasta que no haya opciones. Solo pienso en seguir aprendiendo y en subir.