La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y su homólogo británico, Jack Straw, finalizaron ayer una visita a Irak dejando un claro mensaje a los líderes del país: urge ponerse de acuerdo para formar cuanto antes el Gobierno.
Ambos ministros se abstuvieron de tomar parte en la disputa sobre quién será el nuevo primer ministro mientras la oposición a la candidatura a la reelección del jefe de gobierno, Ibrahim al Yafari, encuentra eco incluso en su propio campo.
Tanto Rice como Straw subrayaron que la prioridad es un Gobierno fuerte, capaz de estabilizar al país y acabar con la violencia cotidiana. Rice, antes de terminar su visita sorpresa de dos días al país árabe, señaló que «serán los iraquíes quienes decidan, pero necesitamos un Gobierno fuerte, unido y conducido por alguien que sea capaz de aportar estabilidad y responder a las necesidades del pueblo iraquí», señaló la secretaria de Estado.
Rice estimó que los líderes iraquíes, en negociaciones desde las elecciones legislativas del 15 de diciembre, deben alcanzar un acuerdo cuanto antes.