El vídeo dejó en mal lugar, como por otra parte ya se sabía, al colegiado del encuentro, Arcas Piqueres. El colegiado enseñó la tarjeta amarilla a Álvaro por «llevarse el balón con la mano» tratando de engañarle, según explica en el acta. El árbitro hizo caso omiso del gesto de su auxiliar, quien, mejor situado que él, decidió conceder el gol.
Como la mano que dio origen a la cartulina no existió, el club ha decidido recurrir la amonestación a Álvaro, que lleva tres y que con la del domingo se quedaría a una de la suspensión. El Real Valladolid enviará las imágenes al Comité de Competición, que decidirá hoy si se la retira o no.
El equipo disfruta de dos días de descanso, y volverá al trabajo mañana, día en que su próximo rival, el Hércules, jugará el partido aplazado ante el Xerez.