El Gobierno disolverá la Corporación municipal de Marbella. Tras los trámites legales, una gestora estaría al frente del Ayuntamiento hasta las elecciones del 2007. El Partido Popular, que teme que esta gestora permita afianzarse a algún líder socialista, preferiría que se convocaran elecciones, aunque el mandato de los electos fuera de apenas un año. La Junta de Andalucía afirma que no hay tiempo material, con la ley en la mano. De cualquier modo, la coyuntura no es propicia para que PP y PSOE, responsables por incompetencia del auge del populismo, vuelvan a dar el espectáculo. Por simple dignidad, las grandes fuerzas han de intentar acertar en este momento crítico para Marbella.