El solo anuncio de que la ley antitabaco iba a adelantarse un año y ser especialmente restrictiva en el ámbito laboral disparó la demanda de terapias para dejar de fumar, especialmente desde mediados del mes de noviembre pasado cuando la entrada en vigor, el 1 de enero del 2006, era ya inminente. Así, mientras desde el año 2000, la Asociación Contra el Cáncer tenía una media anual de terapias de abandono del hábito de doce grupos, cada uno de una media de quince personas, el año pasado la organización registró 22 y varias personas y empresas en lista de espera. Y desde su aplicación, en tan solo un trimestre, ya han seguido tratamiento cuatro grupos y otros tantos comenzarán en breve. Suma así el incremento de la demanda de unos 180 participantes anuales, entre el 2000 y el 2004, 330 en el 2005 y 120 ya en lo que va de año -450 en total- además de otros dos grupos del entorno rural que todavía no tienen fecha.