Todo estudio académico que se precie tiene un acto académico de graduación. Y las alumnas del centro de Educación Secundaria Alcazarén de Valladolid que terminan este año sus respectivos cursos formativos no podían ser menos.
La ceremonia comenzó puntualmente a las 19.00 horas, cuando el sacerdote bilbaíno Daniel Burgoa comenzó a oficiar la santa misa.
Momentos después, familiares y amigos tomaron sus asientos en el salón de actos del centro, dispuestos a disfrutar de una bonita velada. María Luz Fernández Escandón, directora del colegio, fue la encargada de presentar el evento, en colaboración con Paloma Castaño Casado, estudiante del ciclo medio de Cocina, y Rebeca Rodríguez Yagüe, del curso de grado superior de Alojamiento, quienes leyeron una memoria sobre los contenidos y aprendizajes asimilados a lo largo de todo su periodo de formación académica en el centro educativo.
Una mesa formada por la directora del Alcazarén, la máxima responsable de los ciclos formativos, Pilar Revilla, y el periodista especializado en Turismo y Gastronomía, Javier Pérez de Andrés, quien antes de la imposición de becas ofrecería a los asistentes una charla bajo el título 'Después de la graduación', se dispusieron a ofrecer a las alumnas que finalizaban sus estudios su merecida banda, un instante esperado con emoción por muchas de ellas.
Perfectamente uniformadas, María Bombín, Paloma Castaño, Gloria Rabanedo, Verónica Renedo, Victoriana Rodríguez y Mariana Vásquez fueron desfilando para recoger la distinción que les acreditaba como alumnas de la VII promoción del ciclo de cocina.
Acto seguido, las estudiantes de la VIII promoción del ciclo superior de Alojamiento, Vanessa Fernández, Rosa Garrachón, Patricia González, Natalia Maritato, Margaret Pimentel, Sara Pinilla, María Eloína, Rebeca Rodríguez, Nuria Sicilia, Tamara Vázquez y Leticia Velázquez recogían sus bandas ante la atenta mirada de sus padres.
Luis José Rodríguez, su esposa María Teresa Yagüe, y su hijo Eduardo Rodríguez; María del Carmen Fernández, su marido Eladio Vázquez, y su hijo Marcos Vázquez; y los abuelos José, Josefina, Félix y Pascuala quienes no pudieron ocultar su emoción y orgullo al ver a las flamantes recién graduadas hacerse con las distinciones del fin de estudios.V. G. IZQUIERDO