Una engalanada y abarrotada Catedral acogió ayer al abad mitrado del Monasterio de Silos, Clemente Serna González, quien pronunció el Pregón de la Semana Santa de Valladolid, «conocida y valorada dentro y fuera de nuestras fronteras», manifestó ante el numeroso grupo de fieles reunidos en el templo que escucharon atentamente sus palabras evocadoras sobre el Sermón de las Siete Palabras que pronunció en 1994. El pregonero fue presentado, como es tradición, por el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, quien le ofreció el púlpito «para que nos guíes por la senda de la espiritualidad».
El abad tomó la palabra: «Venimos a motivarnos, a prepararnos lo más digna y profundamente posible, con el fin de vivenciar este gran Misterio cristiano de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo», dijo, al tiempo que subrayó la evidencia de que no está de moda ser cristiano, «lo cual es un motivo más para mostrar, sin rubor, pero con fuerza y energía nuestra condición de seguidores incondicionales de Cristo». Añadió que los cristianos no quieren pecar de autosuficiencia, pero tampoco caer en un complejo de inferioridad, «nos basta con se discípulos de Jesús, que es la Sabiduría de Dios encarnada».
Celebración interior
Su intervención se centró en el contenido del Misterio Pascual, más que en las procesiones y manifestaciones propias de estos días ya que, según dijo, los vallisoletanos conocen mejor el contenido y desarrollo de la Semana Santa. Al margen de destacar el rango de interés internacional que tienen estas manifestaciones, Clemente Serna recordó que no es suficiente: «También importa y mucho tomar conciencia nítida y firme de que celebramos la muerte de Cristo y que los frutos que de ella brotan no podemos dejar que se marchiten». Según el abad, las bellas y elocuentes procesiones no cumplirán con su cometido real si se queda en la corteza, por lo que es preciso profundizar y descubrir su gran misión, «la cual consiste en brindarnos a todos una auténtica, íntima y vital manifestación de fe. Viviendo que lo que se hace y se evidencia externamente significa transmitir coherencia y compromiso. Esto requiere valentía, ánimo y convencimiento», dijo el abad de Silos.
Algo menos de una hora duró el pregón, que fue seguido atentamente por numerosas autoridades civiles y eclesiásticas, al término del cual la Joven Orquesta de Cámara de la Fundación Caja Duero interpretó varias piezas de música sacra.