Los propietarios de la empresa Curvados Pisuerga y Toldo Sport, cuyas instalaciones de la calle Plata quedaron arrasadas por las llamas el jueves por la tarde, anunciaron ayer que están buscando una nave de alquiler para «intentar reanudar la producción cuanto antes y seguir trabajando durante los próximos cinco o seis meses mientras vemos lo que podemos hacer con nuestra nave».
El fuego devastó por completo el almacén de toldos y causó el derrumbe de parte del techo y graves daños materiales a la estructura de la nave. Pese a todo, uno de los tres socios de la fábrica del polígono de San Cristóbal, Julián, anticipa que «vamos a seguir luchando por salir adelante con la misma plantilla» de treinta trabajadores con la que cuentan.
«Nos ha costado demasiado levantar esta empresa para que un fuego nos lleve a la ruina», insiste el afectado, quien reconoce que «se nos ha caído el cielo encima sin que acertemos a explicarnos las causas de incendio».
La llegada de la temporada alta para la sección de toldos hizo que el almacén de telas estuviera repleto en el momento de los hechos y que los pedidos se acumularan ya en las oficinas. Por eso, los dueños de la firma van a remitir un escrito a proveedores y clientes para «pedirles paciencia y garantizarles que vamos a ponernos en marcha lo más rápido posible para sacar el trabajo».
Peritos y agentes de la Policía Científica visitaron ayer las instalaciones en busca del origen del siniestro y para comprobar el grado de daños sufrido por la nave, aunque todo apunta a que la reconstrucción será complicada.