Las obras de acometida de aguas para el abastecimiento de una veintena de localidades del Valle del Esgueva se han visto paralizadas en el término municipal de Olmos de Esgueva al encontrarse restos arqueológicos en el pago de Los Tercios. Las excavaciones de las máquinas han permitido sacado a la luz lo que, según el alcalde, José del Amo, puede ser un antiguo cementerio por el hallazgo de restos óseos y grandes losas de piedra que, por su estructura, se baraja que sean tumbas que con osamentas en el interior.
Hace medio siglo, al lado del actual yacimiento, afloraron también restos durante la construcción de un silo de almacenamiento de cereales. «Entonces los huesos se trasladaron al cementerio en sacos para enterrarles porque apenas había estudios en la materia», señala el regidor de Olmos, al que este descubrimiento no le pilla por sorpresa pues conocía la posible existencia de restos en las inmediaciones, después de lo acontecido hace ya más de medio siglo.
Trabajos paralizados
José del Amo considera que las sepulturas datan de los siglos XVI y XVII, periodo en el que se comenzaron a construir la iglesia parroquial dedicada a San Pedro y la ermita de Nuestra Señora del Pozo Bueno. Los arqueólogos desplazados a la zona investigan los vestigios encontrados, mientras que los obreros encargados de la instalación de la red de tuberías de suministro de agua han realizado nuevas catas para continuar con la zanja. pero se han topado con más indicios, por lo que han decidido paralizar los trabajos.
Los problemas de escasez, exceso de nitratos y de sal en el agua que reciben los hogares de la comarca vallisoletana se verán paliados con la próxima puesta en marcha de la red de abastecimiento del valle del Esgueva, que tiene el punto de captación en el río Duero, a su paso por Olivares. El proyecto está financiado por la Diputación de Valladolid, la Junta de Castilla y León y la sociedad Aguas del Duero.