La policía detuvo ayer a dos empleados más del Instituto Canario de la Vivienda presuntamente implicados, al parecer, en la falsificación de firmas para la descalificación de viviendas de protección oficial, según fuentes próximas a la investigación.
Estas mismas fuentes indicaron que uno de los detenidos se entregó ayer en dependencias policiales y que podría tratarse del empleado público que era buscado el jueves. La otra detención se produjo en la sede del Instituto Canario de la Vivienda. Estas dos detenciones se suman a la practicada el jueves.
El caso fue denunciado en abril del 2005 por la propia Consejería de Infraestructuras al detectar la falsificación de la firma del director del Instituto de la Vivienda en un expediente de descalificación de una residencia, trámite necesario para poder vender el inmueble al precio del mercado.