El Gobierno ha dado reaccionado ante el alto endeudamiento de las familias españolas y la carrera alcista de los tipos de interés en la eurozona. El Ejecutivo prepara una ley que abaratará, entre otra cosas, los cambios de las hipotecas variables a fórmulas mixtas (fijo más variable) así como la contratación de modelos menos vinculados al euribor. Así lo explicó el vicepresidente económico, Pedro Solbes, que abogó por estas opciones que «dan más tranquilidad a los ciudadanos», afirmó. Las entidades financieras deberán de redoblar su información a quienes quieran contratar un crédito. El proyecto beneficiará también a los más mayores, a quienes se facilitará la obtención de recursos contra sus pisos ya pagados.
El alza continuada del euribor y el elevado endeudamiento de las familias por la compra de sus viviendas han llevado al Gobierno a plantearse un giro en el tratamiento del mercado hipotecario. Un cambio que reduzca los posibles riesgos ante lo que Solbes calificó de «subidas moderadas de tipos». Esta misma semana, la Comisión Europea lanzó un mensaje de advertencia a España por el alto precio de los pisos, la excesiva dependencia de las hipotecas de los tipos variables y el cuantioso volumen de dinero que los hogares debían por sus casas.
Así, explicó Solbes, la intención del Ejecutivo es aprobar una ley que entre en vigor en enero del próximo año y que afectará a los ciudadanos, al sistema financiero y las personas dependientes. Una de las premisas de la norma será fomentar y favorecer el cambio de una hipoteca contratada a interés variable a otra a tipo mixto. Estas últimas, aseguró, «dan más margen de maniobra».
El Gobierno deberá negociar con las entidades de crédito y los notarios la rebaja de las comisiones y los aranceles que cobran unos y otros en esas operaciones. A día de hoy, y lo reconocen así los propios bancos y cajas, el paso de una fórmula a otra es demasiado caro, no compensa y cierra la puerta a muchas familias que de otro modo podrían proteger sus recursos ante subidas de tipos.
La ley reforzará la obligación de las entidades de informar de todos los escenarios posibles a sus clientes. Es otra de las demandas de la Comisión Europea y una recomendación constante del Banco de España. Antes de la contratación de cualquier hipoteca, las entidades deberán realizar varias simulaciones del coste mensual y anual del contrato.