La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, reconoció ayer que la empresa Madrigal Participaciones, creada por la Junta y las seis cajas de ahorros de la región hace ahora dos años, «no ha funcionado con toda la normalidad que esperábamos». Del Olmo, que participó ayer en la reunión en Valladolid de la Federación de Cajas de Ahorro de Castilla y León, indicó que «era una pena que una sociedad como Madrigal, que tiene un potencial enorme por el respaldo de las cajas, no se haya aprovechado al máximo». Desde la Junta se considera que la capacidad financiera de Madrigal, con préstamos que suman 20.000 millones de euros procedentes de las cajas, no se ha correspondido con la forma de actuar de una sociedad.
Tanto para la consejera como para el presidente de Caja España, Victorino González, el hecho de que algunas de las operaciones de inversión que pretendía llevarse a cabo por parte de Madrigal se hayan desvelado antes de estar cerradas ha perjudicado a esta empresa y dañado su efectividad. Del Olmo insistió en que las grandes inversiones «exigen confidencialidad», y consideró poco apropiado para una sociedad mercantil «ir diciendo que va a comprar otras empresas ya que está claro que ello perjudica el futuro de las operaciones».
El presidente de Caja España y hasta ayer máximo responsable de Madrigal se sumó también a estas críticas asegurando que la sociedad de inversiones «va a funcionar a partir de ahora como una sociedad mercantil normal sin que tenga que estar aireando todas las operaciones». Tanto Del Olmo con González rehusaron confirmar el relevo del gerente de Madrigal, Ángel Villarejo, así como el cambio de su sede de Valladolid. En su corto funcionamiento, Madrigal tan solo ha cerrado dos operaciones de compra, una de ellas supermercados El Árbol que se vio inmersa en continuas informaciones sobre posibles socios y precios de venta por parte de la británica CVC, propietaria de la mayoría del capital. Finalmente, la adquisición del 40% de esta cadena de distribución por parte de las cajas se hizo en febrero de este año. El resto del capital se repartió entre empresarios de la región (21%), la empresa mexicana Inmex, dueña de supermercados Soriana (9%), y directivos encabezados por Juan Pascual (30%). La primera operación de Madrigal fue la entrada en Arco Bodegas Reunidas.