El HCM Constanta, rival del BM Valladolid en las semifinales de la Recopa de balonmano, aterrizó ayer en el aeropuerto de Villanubla alrededor de las 17.30 de la tarde, en un vuelo chárter directo desde Rumanía. En poco más de cuatro horas, la expedición rumana realizó el viaje que le costó al BM Valladolid quince horas de suplicio. El equipo rumano llegó acompañado de más de medio centenar de aficionados. Y es que tras la derrota de hace una semana en su cancha, el técnico rumano no dudó en señalar que la eliminatoria aún no estaba perdida y que el partido de Valladolid sería decisivo. Así que los aficionados rumanos han llegado con la intención de apoyar a su equipo para intentar la remontada.