La esperanza de vida en las sociedades consumistas se acerca a los 80 años, los avances de la ciencia repercuten de forma positiva en la medicina y los controles higiénicos nos protegen de posibles epidemias. Pero, ¿ha mejorado nuestra calidad de vida? Sí, pero no. El informe bianual de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, elaborado por medio centenar de médicos españoles, se centra en los desajustes de la salud en los países ricos, cómo se vive, se enferma y se muere en las sociedades opulentas.
También la obesidad, que afecta al menos a un 14% de la población adulta española, más frecuente en la mujeres, que se incrementa con la edad y se reduce al aumentar el nivel de educación y la capacidad socioeconómica, según el SESPAS. El impacto en la sociedad es cada vez más elevado: se estima que 28.000 defunciones cada año, el 8,5% del total.