Interesa más incrementar el techo competencial, eso sí acompañado de la financiación suficiente, y la efectividad de la gestión política antes que enfrascarse en debates sobre la identidad de los castellanos y leoneses. Sindicatos y empresarios recibieron ayer con cierto desinterés la propuesta del PP, que estudia colgar a la región la definición de 'nacionalidad histórica' en la reforma del Estatuto de Autonomía.
Manuel Soler, presidente de la Confederación Vallisoletana de Empresarios, recordó que en historia la comunidad gana de sobra y apostó por ser «cola de León antes que cabeza de ratón» en un espacio europeo cada vez más fuerte. A su juicio, las plenas competencias en la gestión de la Cuenca del Duero, una administración «más eficaz» y la reivindicación de infraestructuras históricas, «no solo cuando está el PSOE en el Gobierno», son aspectos básicos para el desarrollo.
En las propuestas que CC. OO. ha presentado para la reforma «se eluden las cuestiones identitarias» y se apuesta por un texto con carácter social «donde se reconozca el papel de los sindicatos y el empresariado», hasta tal punto de que en la inclusión de nuevos órganos se pueda sumar el Consejo del Diálogo Social. Ángel Hernández apuesta por un techo competencial «al máximo» y un aumento del autogobierno.
Desde UGT, Agustín Prieto anima «a ir al grano». «Nosotros no hacemos bandera de esas cuestiones, el objetivo es tener el mismo techo de competencias que el resto, dentro de un estado plural», señala el responsable del sindicato, quien se suma a que el estatuto reconozca la labor de los agentes sociales «para que su reconocimiento no dependa del gobierno que haya en cada momento».
En las organizaciones agrarias están más preocupados de la situación del sector. «Lo importante es garantizar la calidad de vida de los habitantes del medio rural», apunta Julio López, de UPA. González Palacín, de Coag, señala que este debate no se ha abordado «ante los graves problemas de la leche, la sequía y la locura del pago único», mientras que Donaciano Dujo, responsable de Asaja, aboga por «la igualdad de condiciones y el equilibrio entre todos los españoles».