El máximo responsable del sindicato agrario Asaja en la comunidad, Donaciano Dujo, se reunió en la jornada de ayer con el presidente de Caja España, Victorino González, en la sede social que la entidad tiene en el Palacio de Botines de León. El portavoz de los agricultores le explicó al mandatario financiero los problemas que están sufriendo los remolacheros que no pertenecen a la organización UPA porque la compañía Ebro Puleva les está vetando a la hora de poder enviar a Andalucía la remolacha que todavía no han conseguido vender en Castilla y León.
Según Dujo, Ebro Puleva tiene cupo en la comunidad andaluza que está ofreciendo a los asociados de UPA «en pago a los favores» que esta organización agraria les ha hecho en los últimos meses, lo cual impide que todos los agricultores de la comunidad compitan en igualdad de condiciones. El motivo de explicarle a Victorino González este problema se debe a que Caja España es accionista de la empresa azucarera, por lo que quieren que interceda ante el resto de accionistas para que rectifiquen esta decisión tomada por los dirigentes de Ebro Puleva. Al parecer, González se ha comprometido a exponer este problema en el consejo de administración que los accionistas de la compañía van a celebrar en Madrid el próximo 5 de abril.
Asaja espera que la conclusión de ese consejo suponga una medida que ellos consideran de sentido común, como es que se permita a todos los remolacheros de la comunidad poder optar a ese cupo de remolacha, para poder vender su cultivo.
Más movilizaciones
Hoy mismo está previsto que los representantes de la organización agraria se manifiesten en Valladolid ante la sede que la empresa Ebro tiene en esta capital y en próximos días se entrevistarán con el alcalde vallisoletano, Javier León de la Riva, porque es representante del consejo de administración de Caja Duero, que al igual que Caja España, es accionista de la compañía.
Asaja ve detrás de esta operación una venganza por haber sido una organización crítica con el Gobierno central y con la propia empresa azucarera durante los últimos meses, que han sido muy conflictivos para el sector remolachero con la negociación de las ayudas europeas y el recorte de producción.