Un total de 22 casetas procedentes de Valladolid, Castilla y León y de otros puntos de la geografía española muestra desde hoy y hasta el próximo 24 de abril sus "joyas literarias" en el marco de la XVII edición de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que ofrece la posibilidad de "curiosear" y "sumergirse" entre publicaciones literarias, revistas, libros escolares o carteles de cine, entre otros.
De este modo la Feria, que este año, según señaló el presidente de la Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo de Castilla y León, Felipe Carlos Martínez, podría haber albergado mayor número de casetas, cuenta con representación de cuatro librerías de Valladolid y provincia así como otras de Soria, León, Ponferrada, Salamanca, Burgos, Valencia, Madrid, San Sebastián o Navarra.
Así, buceando entre las propuestas que ofrecen los libreros se pueden encontrar toda clase de géneros, encuadernaciones o temas que van desde la gastronomía hasta los viajes pasando por los clásicos de la literatura, los antiguos tratados de civismo o publicaciones consideradas "verdaderas joyas" por su valor.
En los expositores destacan, según corroboró el presidente de la Asociación de Libreros, los libros relacionados con Valladolid y la provincia, que cuentan con un grupo de aficionados "importante", así como los venerados por los nostálgicos: libros escolares o tebeos de otras épocas, los que centran el interés de un sector relevante que siempre depende con la edad y los intereses del comprador.
En este sentido, Martínez destacó la "evolución" en la participación por parte de las librerías, lo que a su juicio demuestra la amplia participación del público, que ha pasado en los últimos años de las 12 o 13 casetas a las 22 que se ubican en la actualidad, cifra que con calma podría ampliarse en ediciones sucesivas hasta alcanzar la treintena.
"Valladolid tiene una feria tan buena como la que más", señaló el presidente de la Asociación de Libreros, quien excluyó de este grupo las ferias de Madrid y Barcelona aunque destacó las buenas fechas en las que se celebra en Valladolid, coincidiendo con la Semana Santa, fecha en la que el número de turistas se incrementa considerablemente en la ciudad.
Todo esto hace que la de Valladolid sea una "buena feria", según Martínez, quien anunció que coincidiendo con la festividad del Día del Libro, fecha en la que también se celebra la fiesta de Castilla y León, se organizarán visitas guiadas para escolares con el objetivo de que conozcan los "entresijos" de este evento desde un punto de vista "diferente".
Bajada de ventas
Aunque el presidente de la Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo de Castilla y León no pudo precisar los ingresos obtenidos en la pasada edición de la Feria, y por tanto tampoco las previsiones de cara a la de este año, sí destacó que acudir a la feria es "comercialmente rentable", algo que se refleja en el incremento del número de solicitudes que se presentan para poder participar.
No obstante, Martínez señaló que se percibe una merma en el hábito de la lectura, al igual que sucede con el libro nuevo, una tendencia que se plasma en el hecho de que, por ejemplo, tras el fallecimiento de los grandes libreros no existe relevo para hacerse cargo con los negocios.
La pérdida de este hobby, por muchos considerado una costumbre, tiene su origen, especialmente entre los más jóvenes, en la aparición de los nuevos aparatos tecnológicos, que centran más su atención que los "métodos tradicionales" y que por tanto provoca que descienda el número de lectores y el de ventas.
No obstante, el precio no constituye una excusa en el caso de la Feria porque, según Martínez, los precios pueden oscilar desde 1 euro hasta los 5.000, "fortunas" que se pagan por publicaciones como una edición veneciana de 1483 del Epigrama de Marcial y otros tesoros de "lujosísimas encuadernaciones".
Según el presidente, la Feria cuenta con un presupuesto de 24.000 euros, aproximadamente, una "cifra pequeña" que se emplea en el gasto de las estructuras de la feria ya que los que derivan del desplazamiento de los libreros son pagados por los propios profesionales.