Tardarán todavía meses en verse las máquinas, pero en el Gobierno aseguran que la situación está completamente desbloqueada y que ya trabajan sobre un trazado definitivo para la Autovía del Duero entre Tudela y Peñafiel. El Ministerio de Fomento ha remitido a Medio Ambiente la propuesta de desdoblamiento de la actual carretera nacional 122 para su conversión en autovía. El departamento ministerial que dirige Cristina Narbona deberá pronunciarse ahora y certificar que el trazado elegido no presenta trabas ecológicas o medioambientales que desaconsejen su construcción. De contar con el visto bueno de Medio Ambiente, las obras podrán comenzar sin ningún tipo de problemas. De no ser así, tendrá que revisarse el proyecto. Aunque siempre será, explican desde el PSOE, sobre la línea ya acordada y que apuesta por la duplicación de la actual carretera. Duplicación sur total, reza el proyecto que estudian en los despachos ministeriales.
El trazado definitivo sobre el que trabaja el Gobierno comprende una carretera de doble vía en ambos sentidos que discurrirá paralela a la actual N-122, aunque contempla una variante en Sardón de Duero y otra más que salvará Peñafiel. En este caso será necesaria la construcción de un viaducto sobre el río Duratón y la única duda se encuentra en la distancia elegida para iniciar esta variante, que podrá acercarse incluso a tres kilómetros del núcleo urbano antes de separarse de la carretera actual. Una vez salvado el núcleo peñafielense, la autovía enlazaría de nuevo con la actual carretera ya en la provincia de Burgos, cerca del término de Castrillo de Vega. De este modo, se pretende evitar las travesías por el interior de los municipios y la presencia de tráfico pesado en los cascos urbanos por los que discurre la autovía.
Para su decisión definitiva el Gobierno ha tenido en cuenta diferentes criterios, según han informado fuentes cercanas a Fomento. La primera de ellas es que se trata de la alternativa con menor longitud (76 kilómetros frente a los 79,3 de la opción norte centro). y también la más económica. Aseguran que además es la propuesta que «estropearía menos viñedo de la Denominación de Origen Ribera de Duero». No obstante, buena parte de las bodegas importantes de la zona han mostrado su desacuerdo con la duplicación. Según el informe presentado por la plataforma de municipios que reclaman el desdoblamiento, la obra afectaría a 35,48 hectáreas de viñedos y 95,5 hectáreas de regadío. La opción norte centro obligaría a eliminar 36,02 hectáreas de viñedos y 142,93 de regadío.
El proyecto sur duplicación conllevará además el obligatorio desmantelamiento de la línea férrea de Ariza que discurre en muchos tramos de forma paralela a la actual carretera. El desdoblamiento supondrá la construcción de una nueva calzada sobre el lecho de las vías. Aunque no hay decisión final sobre estas -en determinados tramos podrían conservarse como sendero verde- desde el PSOE explican que «en ninguna reunión se han contemplado como un obstáculo, pues es una línea férrea en desuso».
«Interés general»
El secretario provincial del PSOE en Valladolid, Jorge Félix Alonso, aseguró que el trayecto elegido «busca el interés general y persigue convertir la carretera en un gran eje de comunicación. Es lógico que las grandes carreteras circulen por municipios como Peñafiel, Quintanilla o Traspinedo, con un importante número de población afectada». De este modo, explican desde el PSOE, se solventan las dudas planteadas respecto al trazado de la autovía del Duero y se «desbloquea definitivamente el proyecto», según comentó ayer la diputada socialista Soraya Rodríguez. Sin embargo, nadie se atrevió ayer a establecer plazos sobre el momento en el que las máquinas entrarán en acción. Medio Ambiente analiza ahora el proyecto para determinar su viabilidad ecológica. El visto bueno, si no hay complicaciones, podría llegar antes de fin de año, con lo que el Gobierno iniciaría entonces la fase de redacción de un proyecto constructivo. En previsión de este hecho, los presupuestos del Estado para este año reservan una partida económica cercana a los dos millones de euros.
El alcalde de Tudela y uno de los portavoces de la plataforma de municipios que reclama la autovía, Óscar Soto, afirmó ayer que «a pesar de todo, podemos exigir más rapidez en los procesos. Nos gustaría que la redacción del proyecto comenzara antes de fin de año», comentó. «Nuestro deseo es ver las máquinas en carretera en el año 2008», añadió Soto. La diputada Soraya Rodríguez aseguró ayer que «no me atrevo a dar plazos, sería muy irresponsable si lo hiciera, pero estamos dando cuenta de lo que nos comprometimos».