La Dirección General de Ganadería no descarta vaciar las explotaciones de vacuno de la comarca ganadera de Villacastín que estén afectadas por la brucelosis, medida que implica el sacrificio de todos los animales y la correspondiente indemnización a los ganaderos.
Esta es una de las dos alternativas que tiene para atajar un problema que se ha desbordado a causa de las explotación comunal de pastos, abrevaderos, mangueras y maquinaria y que ha situó la prevalencia de esta enfermedad en el 16,8%de la cabaña ganadera a finales del 2005, si bien a comienzos de año era del 23,9%.
No obstante, estos porcentajes están muy por encima de la media nacional, del 1,54%, y del doble de este porcentaje, el 3,08%, a partir del cual es necesario establecer medidas extraordinarias: o un plan especial de vacunación intensiva o el vaciado de las explotaciones.
De momento, la vacunación ha arrojado una reducción insuficiente de la prevalencia de la enfermedad aunque, según el jefe del Servicio Territorial de Agricultura, habrá que esperar a los primeros resultados del 2006 para tomar una decisión que Martín Sánchez cree que se producirá a mediados de abril.
El plan especial de vacunación supondría el establecimiento de importantes restricciones al movimiento de animales destinados a vida y reproducción, aunque no tendría incidencia en los que destinado a cebo y matadero. Por ello, no afectarían a los planes de Incova de construir un matadero de vacuno en El Espinar ni a los de Centro Integral Cárnico de edificar un matadero de vacuno y porcino y salas de despiece y fileteado en Villacastín.