El Inter ganó al Villarreal en el primer partido de los cuartos de la Liga de Campeones gracias a su mayor pegada. El conjunto de Mancini explotó sus recursos y abnegó el juego de los castellonenses, que no encontraron la forma de levantar el recurso adverso. El partido empezó eléctrico. Los dos equipos levantaban la barbilla, retando desafiante al contrario, sin ofrecer una mínima duda sobre sus intenciones. El Villarreal fue el primero en mostrar un signo de chulería, de desfachatez ante el todopoderoso Internazionale. No había pasado un minuto, cuando David se subió a las barbas de Goliat. El tridente ofensivo de los castellonenses hilvanó la primera jugada y gol. Riquelme le dio un balón magistral a José Mari. Lo sacó el veterano Toldo, pero Forlán remató.